Identidad de clase: ROMPIENDO MITOS.

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11 Diciembre  2017  Correo:  cius.chile@gmail.com  –  Facebook: Comité Iniciativa Unidad Sindical  y  Cius Avanza  – web: cius.cl

 

No podemos desconocer que la palabra clasismo, dependiendo de quien la escuche,  produce de inmediato distinto tipo de reacciones. Si es alguien que ha vivido bajo la influencia de la propaganda de desprestigio y demonización de los temas políticos, una verdadera campaña de desinformación y amenazas que se inició en dictadura -y que un poco más disfrazada continúa en estos días- seguro que la palabra le va a producir desconfianza, recelo o temor y pocas ganas de seguir escuchando. Si es alguien con algún tipo de formación política, nos va a citar a los autores de su preferencia y nos dará una disertación de clasismo citando algunos párrafos de sus lecturas favoritas.

Más de alguno después consultar en google, quedará convencida o convencido de que clasismo es lo mismo que “actitud discriminatoria de una clase social respecto a otras que se consideran inferiores”-porque eso es lo primero que aparece- cuando se busca el significado de clasismo en ese medio.

En lo que todos(as) coincidimos es que en esta sociedad no somos todos iguales, cual más cual menos reconocemos que en nuestro país y el mundo cuando se habla de igualdad de derechos o libertad de elegir, no todos podemos elegir o ejercer nuestros derechos de la misma forma. De una u otra manera se reconoce la desigualdad de la estructura de clases de la sociedad, incluso por parte de quienes niegan la existencia del antagonismo (o lucha) de clases.

Para romper los mitos, para vencer los miedos y la desinformación, en este modesto espacio trataremos de que -en la voz de distintas Compañeras y Compañeros Trabajadores y en algunos números siguientes- vayamos aprendiendo lo que es ser un trabajador con conciencia de clase y una organización de clasista de trabajadores.

Lo primero; ¿Qué es una Organización Clasista?

Nos responde el Compañero Eduardo Mateluna de la Federación de Trabajadores Hípicos:

“Una organización clasista es aquella que no solo logre levantar de manera eficaz la demandas de la clase Trabajadora, sino que desarrolle voluntad y fuerza propia capaz de disputar al capital y al estado aquellas demandas y derechos perdidos o por conquistar. Es la gran necesidad que mantienen los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.”

¿Por qué se produce esta necesidad?

“Porque los actuales instrumentos (léase centrales) no están siendo portavoces, ni menos instrumentos de lucha para resolver los graves problemas que nos aquejan.

Si ha de existir una nueva Central de Trabajadores, con genuino arraigo en la clase trabajadora, ha de surgir desde la base, como lo está haciendo la Central Clasista de Trabajadores, que se está levantando desde sindicatos, Federaciones y Confederaciones apegados a la vida sindical, que desarrollan una amplia democracia interna con dirigencias validadas por sus asociados y comprometidos con su organización y sus luchas.”

¿Piensa que se están dando los pasos necesarios en esa dirección?

“Bueno, esta semana después de un proceso abierto, amplio y horizontal, un importante número de dirigentes sindicales a nivel nacional ya han formalizado un Comité Organizador del congreso constituyente de la Nueva Central. Los trabajadores se han dado esta estructura transitoria en donde caben organizaciones de diversas áreas de la producción, el comercio, transporte y empleados públicos por nombrar algunos. Y tienen como objetivo dar un paso más en la dirección de construir este nuevo instrumento de lucha, sumando organizaciones y discutiendo los documentos que ya se han generado y que serán la base de esta nueva estructura.

Eso nos parece un paso muy importante en la dirección correcta” 7- diciembre -2017

 

 

 

Volviendo al concepto de clasismo, ¿Qué es ser un sindicalista de clase?

 

Nos responde el Compañero Manuel Ahumada de la CGT:

 

“No se trata del invento de “algunos izquierdistas extremos” como suelen decir quienes temen a toda posición clara y concreta de los trabajadores.

Tampoco de un discurso trasnochado sobre cosas que ya no existen. Se trata simplemente de la verdad, una  verdad incómoda para muchos, pero absolutamente vigente.

El Sindicato o la organización que reúne a los trabajadores en torno a sus aspiraciones más sentidas, debe ser siempre un instrumento de defensa y de propuestas.

Defender los derechos de los trabajadores es más que un deber, es una obligación que tiene que hacer suya cada dirigente. Y no se trata solo de defender aquellas leyes que existen       – que si han llegado a ser leyes, y aunque algunas apenas ayudan, es porque hubo trabajadores organizados exigiendo respuestas – sino también de hacer propuestas que dignifiquen la condición de los asalariados y de sus familias.

Esa y no otra es la obligación de la organización, de sus dirigentes y de sus asociados.

Ser clasista, entonces, es asumir con propiedad en qué lugar de la cancha se está jugando. Entender que no todo se solucionará con modificaciones legales o algunos beneficios en los instrumentos colectivos. Es saberse parte de un sector social que ha sido discriminado históricamente. Es entender que a nosotros nos corresponde construir una nueva sociedad, en la que nuestras familias puedan vivir dignamente.

Ser clasista es sentirse orgulloso de estar en el lado de la clase de los trabajadores, es asumir que nuestro adversario es el capital y que a este no se le derrota solo con palabras, que es fundamental la organización. Esto y más es ser un sindicalista de clase.”

 

 

Tomando en cuenta esta clara definición; ¿Qué tareas nos quedan por delante?

 

“Ha llegado el momento de romper esta inercia malsana. El trabajador debe luchar por lo que merece y para ello requiere de organización. Organización de clase.

Solo con organización se defienden derechos

Los trabajadores tienen entonces 2 grandes desafíos.

  • Reconocerse como parte integrante de una clase y entender que como tal tiene deberes y derechos.

 

  • Tener claro que tiene un adversario que recibe como nombre empleador o patrón, quien por la vía de la presión psicología y/o física busca limitarlo, cuando no anularlo, utilizando para ello todos los instrumentos que la sociedad de clases le permite, instrumentos entre los que se cuentan las leyes laborales, la dependencia financiera, los medios de comunicación.

El principal deber de los trabajadores es la educación. Solo conociendo su entorno puede entender que debe cambiarlo. Es la educación lo que le permitirá ir conociendo sus derechos y le llevará a preguntarse como reclamarlos.

Con educación entenderá la diferencia entre el reclamo individual y el colectivo. Comprenderá que uniéndose a otros como él, pueden transformarse en una gran fuerza. Se dará cuenta que ellos son lo más importante en la empresa.”

 

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