Pedaleando al éxito: sistema de transporte ciudadano en bicicleta resultó un excelente negocio, tanto que se saturó

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Los expertos dicen que el Estado debe seguir invirtiendo dinero en el programa y ampliarlo a otras comunas, sin restar inversión privada.

Cuando en el año 2015 el intendente metropolitano Claudio Orrego hizo pública la incorporación de Santiago a la red de bicicletas públicas de arriendo que ya funcionaba en Vitacura, Providencia, Ñuñoa y Lo Barnechea, la comuna se unió al plan de vida sana y descongestión vehicular. Además, Orrego presentaba todo un plan de un sistema que llegaría cada vez a más comunas, posicionándose como una alternativa de movilidad sustentable para las personas y convirtiendo a la capital en una “ciudad pedaleable”. Ha sido tal la popularidad de la red operada por Bike Santiago, que en un año pasó de tener 132 estaciones y 1.881 bicicletas en siete comunas, a 200 estaciones y 2.200 bicicletas en 14 municipios. Además, el número de viajes se triplicó, hasta llegar a los 3,7 millones, y la cartera de usuarios creció un 46% en este período, totalizando los 37.977 inscritos. Como todo sistema funcional, no estuvo exento de problemas, evidenciando largas esperas por una bicicleta y la falta de reposición del vehículo en las estaciones en hora punta, que ha provocado molestias y más de algún reclamo de los usuarios a través de redes sociales. Grandes cifras de un gran problema Según Bike Santiago, al explicar estas dificultades, indica que “se suscitan debido a la alta demanda que está llevando al sistema al límite de su capacidad operativa”, dijo Alejandro Powell, CEO de Bcycle Latam, subsidiaria de la compañía especializada Trek Internacional. “Cada día se movilizan 15 mil personas y cada bicicleta tiene un promedio de seis viajes. Esta es una tasa similar a ciudades como Barcelona, donde la red es tres veces más grande que la nuestra”, agrega. “Nuestra capacidad operativa solo permite 40 mil usuarios, y si queremos inscribir más, necesitamos que salga gente o que se concrete la inversión pública que el intendente ha comprometido. Hasta ahora, el sistema debe autosustentarse con los recursos del sponsor y de la membresía, ya que en Chile las bicicletas no se consideran como parte del transporte público, por lo que no reciben ningún tipo de subvención”, finaliza explicando las razones de la congelación de inscripciones de nuevos usuarios de forma indefinida.

Soluciones Bike Santiago envió al gobierno regional un proyecto para concretar una alianza público-privada que permitiría ampliar y fortalecer la red de bicicletas públicas en la capital, ampliando a 7.500 vehículos, 500 estaciones y 10 nuevas comunas. Para esto requiere de una inversión de US$ 50 millones, de los cuales la mitad deberían provenir desde el Estado y el resto de su sponsor. “El objetivo de esta primera licitación era establecer la red intercomunal y probar que era factible integrar territorialmente, aunque en algunas comunas solo cuenten con un número menor de estaciones. Ahora, lo que se busca es hacer crecer la red y eso solo se puede concretar como política pública”, asegura Powell. Conversamos con Patricio Herman, presidente de la organización Defendamos la Ciudad, quien comentó la actual situación de la bicicletas de Santiago. “Me parece que la propuesta de estas bicicletas se convirtió en un muy buen negocio. Además que no contaminan y permiten hacer ejercicios. Personalmente creo que seguir con este proyecto es algo indispensable, y el alcalde de Las Condes debe unir su sistema al de Santiago”, comenta Herman. “En Santiago la seguridad de los ciclistas se debe comparar con el comportamiento de los automovilistas, quienes no siempre respetan. Se deben establecer las sanciones necesarias para prevenir los accidentes y castigar a los imprudentes. Se deben crear las condiciones para que el máximo de individuos utilicen las bicicletas”, explica. “Personalmente sí me esperaba el éxito de este programa. El sentido común es una realidad, y está en los jóvenes la principal utilización del sistema de bicicletas. Son ellos quienes encarnan la masividad, para superar la congestión y ahorrar dinero”, concluye. Por su parte, Cesar Garrido, miembro de la organización Furiosos Ciclistas, conversó sobre el tema con Cambio21. “Se debe fomentar fuertemente el sistema de bicicletas públicas. Algunos han fomentado el mismo producto y con la misma empresa, necesitamos más bicicletas públicas, pero indistintamente de la empresa o comuna que las entregue. Necesitamos masividad y, no hay que negarse a la participación privada en los diferentes proyectos”, asegura Garrido.

“Se debe ampliar a otras comunas, y las marcas que apoyan, masificar. Ya tenemos experiencia en tecnología de bicicletas, pero es crítico que solamente se aplique a una sola empresa. Se debe ampliar el servicio y la participación de nuevos elementos. No hay que tener miedo a estas implementaciones”, explica. “En cuanto a los lugares de desplazo, las ciclovías sí están en carencia, pero sin embargo, se da que en términos globales la seguridad de los ciclistas ha mejorado, pero principalmente por una necesidad propia. Actualmente el sistema se encuentra funcionando pero merece funcionar mejor, y las autoridades deben aplicarse”, concluye. En distintas comunas y organizaciones sociales, la evaluación del sistema es positiva y consideran urgente la participación del Estado. Desde los municipios tienen también una visión positiva sobre el aporte que ha hecho la movilización de miles de personas en bicicleta. “Tenemos la obligación de garantizar la mantención y ampliación del sistema, por lo que el Estado debe hacer un esfuerzo. Esto no debe depender solo de quien esté en el puesto de intendente, esta es una demanda ciudadana”, afirma el alcalde de Independencia,

Gonzalo Durán. ___________________________________

Fuente:cambio21

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