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PULSO SINDICAL Nº 319 DEL 22 DE JULIO AL 09 DE AGOSTO DE 2016


Así
como en su momento se trató del Ingreso Mínimo, las Reformas Económicas
y Laborales y los cambios necesarios en Educación, en los últimos meses
el foco se ha trasladado hacía las AFP. No solo porque miles de
ciudadanos están recibiendo pensiones de hambre, sino también porque se
trata de un sistema de ahorro forzoso e individual, en donde el
ahorrante no tiene posibilidad alguna de incidir. Y sin embargo el
sistema se mantiene.


En
nuestro contacto diario con los explotados, podemos constatar que no
muchos se han preocupado de informarse respecto del decreto ley 3.500 y
los cambios posteriores que se han hecho, que dieron luz verde y
permiten operar a este engendro llamado AFP. Tal desconocimiento no se
condice con los millares de textos y documentos explicatorios que las
organizaciones sindicales y sociales  han publicado al respecto. Por lo
tanto es conveniente respondernos a algunas preguntas.




*¿Por
qué los trabajadores y la ciudadanía en general aducen desconocimiento
sobre el particular y recién desde hace algunos años reaccionan
organizados?



Seamos
claro y concluyamos en que este estado de adormecimiento de la
ciudadanía no solo es respecto de las AFP. Solo a modo de ejemplo
podemos citar que casi el 100%  de los trabajadores ignora que si su
contrato termina por el articulo 161 del Código del Trabajo,  el aporte
del patrón al Seguro de Cesantía termina siendo de cargo del trabajador.
La población es victima del consumismo y la individualidad, de manera
que poco o nada se preocupa de sus derechos. Solo viene a reaccionar
cuando las perdidas son demasiado evidentes, aunque también esa reacción
es impulsada por otros y no fruto de su propio despertar.


*¿Que
provoca que solo en ocasiones se salga a la calle y en un ambiente
festivo se demanden cambios, para continuar al otro día cargando las
mismas cadenas que por decenios nos tienen inmovilizados?




Esto
no es nuevo. Ya se ha vivido en temas como las reformas laborales, los
glaciares, las termoeléctricas, el No a Alto Aysen, la legalización de
la marihuana y un sinfín de temas ciudadanos. Tal parece que la forma de
participar hoy por hoy, es hacerse un cartelito ojala lo mas original
posible para que se fijen en el los medios de comunicación, pasearse
algunas cuadras y luego retomar el ritmo que nos ha impuesto el sistema.
Es esta forma de participar la que debe cambiar drásticamente, pues
corremos el riesgo cierto de inmovilizarnos e invisibilizarnos para
beneficio de otros.




Por
si no se ha dado cuenta, ésta es mas o menos la secuencia que estamos
viviendo hace la ya demasiado tiempo. Explota un problema, se generan
movilizaciones (muchas pasan sin pena ni gloria) y aparecen los inútiles
de siempre copando la banca. Exigen cambios, se interpelan, se acusan
constitucionalmente, presentan proyectos de todo tipo. Se apaga la
demanda, se frena o acaba la movilización y poco o nada ha cambiado,
salvo que a veces algunos de los dirigentes mas destacados en el
conflicto terminan siendo parte del sistema, ofrecen lo de siempre con
palabras nuevas, protagonizan algunas salidas de madre para demostrar
que no son más de lo mismo, pero el resultado es cero.




Miren
no más las leyes laborales. Desde 1990 que vienen ofreciendo cambios de
fondo y que han hecho?, poco o nada. Seguimos con una indemnización con
tope de años, no hay derecho a locomoción ni colación, las mujeres no
disponen del derecho a sala cuna de manera universal y ni siquiera el
ingreso mínimo es igual para todos.




Por
si no lo sabe, los menores de 18 años y mayores de 65 reciben solo una
proporción del mismo, en circunstancias que hacen el mismo trabajo y
cumplen mismas funciones que quienes “disfrutan” de un ingreso mínimo.


Eso es justicia social?, ese es el nuevo país que se nos venía luego de la dictadura?






Jose
Piñera es un %&#***&&&%%%% y otras cosas más, pero dijo
una gran verdad en la televisión hace algunos días. Todos los gobiernos
después de la dictadura han tenido la posibilidad de cambiar el modelo,
pero no han querido hacerlo.



La
Concertación y la Nueva Mayoría han de estar a gusto con el sistema de
AFP como que no se deshacen de él. A de agradarles la Constitución que
solo quieren hacerle algunos retoques y no convocan a una Asamblea
Constituyente.



Tiene
que gustarles la legislación laboral como que ignoran todas las
demandas de los trabajadores y cambian las leyes para peor.




Seguramente
se preguntaran porque siempre insistimos desde el Pulso en tocar estos y
otros temas relacionados. La razón es simple. No podemos dejar la
búsqueda de soluciones en manos de incapaces y falsos. Debemos luchar
por lo nuestro sin mediadores. Hay que estar visibles y movilizados
permanentemente.




Exigir
cambios estructurales sin abandonar demandas que pueden fisurar el
modelo y muestren a quienes están descontentos, que es válido y posible
rebelarse contra un sistema, que no da respuestas a las necesidades
básicas de una gran parte de la población.


¿Como se explica esto, que a primera vista parece contradictorio?



Es
simple. Queremos una nueva legislación laboral, pero urge avanzar en la
demanda de pago de movilización y colación por día trabajado, sin
descuidar la exigencia de las 8 horas diarias de trabajo – jornada que
la nueva ley a punto de entrar en vigencia elimina completamente – y el
pago de gratificación garantizada de al menos 4,75 IML.






Muchos
vamos a marchar contra las AFP el 21 de Agosto, como lo hicimos el 24
de Julio y como lo seguiremos haciendo a futuro por estas y otras
exigencias populares, pero reiteramos la convicción de que tal cuestión –
el marchar – no es suficiente.



Es
momento de que comencemos a construir la propuesta que vaya complicando
al capital que se siente intocable y que demuestre a la población que
también tenemos capacidad de elaboración. Nosotros no somos servidores
de nadie, somos los afectados por el modelo y es nuestra obligación
enfrentarlo. Con organización y unidad se puede avanzar, aunque sea
lento el inicio.



Hay
que exigir el termino de la declaración y no pago de los descuentos
previsionales (e incluir en esta exigencia a las AFC) ya que una de las
razones de las grande lagunas está en esta práctica patronal no
sancionada drásticamente.



¿Cuanto
cuesta y como se financia una pensión mínima equivalente a un ingreso
mínimo y que beneficie al 100% de los pensionados?.


Ya
va siendo hora que comencemos a exigir en los contratos colectivos, que
los patrones financien al menos 1/3 del total des descuento previsional
mensual.




Como
ven, las exigencias de cambio a las leyes laborales y el termino de las
AFP son mas que validas, pero tengamos claro que no prosperaran al 100%
mientras siga mandando el capital. Trabajemos en la unidad, vamos de
las pequeñas a las grandes victorias. Asumamos que este país solo será
distinto si lo cambiamos nosotros.




MANUEL AHUMADA LILLO


Presidente C.G.T.
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