Aurora Roja Edición N°49: Especial No+AFP

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Santiago 3 Noviembre 2015. El frente de trabajadores por el socialismo se tomaron la sede de la asociación de AFP en providencia. Marcelo Hernandez/AtonChile
EL MOVIMIENTO NO+AFP Y LAS TAREAS DE LA IZQUIERDA PARA EL ACTUAL PERIDO POLÍTICO

El panorama político de los últimos años se ha caracterizado por un aumento cuantitativo y cualitativo en cuanto a las movilizaciones populares. En abierto contraste con la década de los 90 y los 2000, en los últimos años hemos podido apreciar la aparición de una variada gama de movimientos sociales emergentes. El movimiento social por una previsión digna, encabezado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores No + AFP es, de todos ellos, el que más ha destacado por su capacidad de convocatoria, los altos niveles de adhesión que ha generado y su capacidad para determinar el escenario.

No+AFP y el movimiento de trabajadores

El movimiento No+AFP, pese a que se caracteriza a sí mismo como un movimiento de trabajadores, tiene algunas particularidades que lo diferencian de los movimientos obreros clásicos de siglos pasados. En efecto, la amplitud de la demanda en torno a la cual se estructura le ha permitido convocar a sectores más amplios de la población: jubilados, pobladores, organizaciones vecinales, estudiantes, etc. Por otro lado, su estructura orgánica configura una organización de hecho en la cual participan grandes sindicatos del sector público y del sector privado, como también sindicatos pequeños. Esta estructura se complementa con distintos zonales que existen a lo largo del país, lo cual ha permitido darle al movimiento cierta raigambre territorial que ha permitido, entre otras cosas, que el No+AFP se pueda vincular orgánicamente con las distintas expresiones de organizaciones territoriales que hay en Chile.

En términos programáticos, el movimiento No+AFP apunta al establecimiento de un sistema de reparto tripartito y solidario, que reemplace al sistema de capitalización individual actual, cuyo único resultado en todos estos años ha sido permitir la acumulación de grandes ganancias para el empresariado chileno, a costa de entregar pensiones de hambre a los y las jubiladas. En este sentido, aun cuando la demanda sea garantizar el derecho a la seguridad social, la reivindicación del movimiento tiene una potencialidad anti-capitalista considerable: la acumulación de riqueza en manos de las AFP es una de las bases estructurales del capitalismo chileno, en tanto es una fuente de capitales frescos para la actividad lucrativa del empresariado nacional y transnacional. Esto explica los niveles de alarma con que la CPC, vocera de los empresarios en nuestro país, ha reaccionado frente a la masividad del movimiento, apresurándose a lanzar su propia propuesta.

Las tareas de la izquierda en el período

Como se ve, el Movimiento No+AFP ofrece un panorama prometedor para el avance de la izquierda en algunas de las tareas fundamentales que debe ejecutar en el presente período, como lo son: i) la recomposición de la organización popular, devastada por la dictadura cívico-militar, pero que de la mano de los últimos procesos de movilización ha experimentado un resurgir; ii) la reconstrucción de las organizaciones políticas de la izquierda independiente, igualmente aniquilada en los años de la dictadura, pero que ha presentado atisbos de recomposición entre los sectores más avanzados de los grupos sociales que han protagonizado las últimas movilizaciones.

El movimiento No + AFP ha permitido referenciar, desde una vocería política de masas, posiciones programáticas que desafían los intereses del empresariado en Chile. En ese sentido, está planteada la posibilidad de radicalizar la perspectiva anti-capitalista de la demanda por el fin de las AFP. De esta manera, a partir de dicho movimiento es posible ir configurando un movimiento que se plantee abiertamente desde posiciones de clase y anti-capitalistas. Por otro lado, de la mano de la crisis terminal que sufre la CUT, el No+AFP se ha referenciado como una alternativa de nucleamiento del movimiento sindical chileno. Si bien este proceso es incipiente aún, todo indica que la coordinadora podría ser un actor protagónico en la construcción de un nuevo referente sindical, en tanto algunos de los sectores que han puesto en duda su continuidad en la Central (como el Colegio de Profesores), han adherido a la Coordinadora.

La radicalización de la perspectiva anti-capitalista del programa del No+AFP, de un lado, y el volcamiento de su fuerza orgánica hacia la construcción de un nuevo referente sindical para la clase trabajadora, son las principales potencialidades que ofrece el movimiento. La consecución de lo anterior no será consecuencia del desenvolvimiento espontáneo de los hechos, sino que dependerá en buena medida de la capacidad de las fuerzas clasistas que intervienen en él.

El movimiento No+AFP y los desafíos de la coyuntura

Por eso, la movilización del 26 de marzo es un hito que reviste vital importancia. En efecto, del éxito o fracaso de la “marcha más grande de la historia”, dependen en buena medida las perspectivas transformadoras del movimiento para este año. Esto lo ha entendido en parte el Gobierno, quienes están esperando los resultados de esta marcha para anunciar sus espurias reformas como formas de contención del Movimiento No+AFP.

En un 2017 marcado por las elecciones presidenciales y parlamentarias, es esencial que el Movimiento sea capaz de determinar el escenario político en base a la fuerza de su movilización. Además, es vital que seamos capaces de proteger la unidad del movimiento frente a todos los tensionamientos que implica un año electoral. Sobre todo considerando que ciertos sectores de la izquierda, agrupados en torno al Frente Amplio, querrán volcar la construcción social y política realizada hacia sus candidaturas. Así, la tarea del Movimiento No+AFP debe radicar en seguir construyendo fuerza propia, en torno a la visibilización de su propuesta que se antepone a los intereses del empresariado y sus lacayos políticos, como también en fortalecer su estructura de facto que ha permitido la territorialización de la Coordinadora.

Por otro lado, en un año caracterizado por la emergencia de distintos movimientos sociales, la izquierda tiene el doble desafío de ampliar y profundizar, en términos programáticos, los distintos ejes de conflicto, al propio tiempo que articula un polo clasista que sea capaz de articular a los distintos movimientos sociales en torno a posiciones políticas anti-capitalistas y anti-patriarcales. En este sentido, la izquierda debe plantearse como una tarea urgente la disputa ideológica de las masas, desplazando el sentido común ciudadano por un punto de vista de identificación de los intereses del pueblo con los intereses de la clase trabajadora. Por su composición y su programa, el Movimiento No+AFP es el primer candidato a permitir la aparición de un fuerte polo clasista en su seno, que luego pueda articularse y referenciarse en los términos más amplios posibles.

Semanario Político Aurora Roja y Revista Caminando

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