Pulso Sindical Nº 326

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Entramos al último mes del año con diversas huelgas legales y algunas acciones de negociación directa. Positivas pues dan cuenta del descontento de los asalariados, pero en caso alguno son indicador de un alza en la lucha de los trabajadores organizados. 

Se mantiene casi estancada la tasa de organización sindical la que disminuiría aún más si se depuraran los padrones, como lo reconocieron quienes participaron en la última elección de la CUT quienes denunciaron fraude y “organizaciones infladas” en su número de afiliados. Muchas negociaciones colectivas siguen amarradas al objetivo errado de privilegiar la obtención de bonos de término, en vez de profundizar en la exigencia de reajustes reales y beneficios básicos como son pago de gratificación garantizada, colación, movilización y aguinaldos entre los más urgentes.

Estamos viviendo el momento más álgido de la crisis del movimiento sindical organizado,  aumenta la desconfianza y el descreimiento de los trabajadores en su organización. Se siguen ignorando cuestiones básicas como son la creación y fortalecimiento de “fondos de resistencia“. No se logra incorporar a la mayoría de quienes trabajan en la empresa a la organización sindical, por lo que no se genera la acumulación de fuerzas necesarias para confrontar con algún grado de éxito la ofensiva patronal, que es histórica y que siempre apuntará a la destrucción de la organización de los trabajadores.

El enemigo de clase no cejara en su intento, los trabajadores deben tomar nota de ello y mejorar o derechamente modificar, sus tácticas para que la confrontación no devenga en derrotas, que no solo afectarán a los directamente involucrados sino también la moral de los que están prontos a iniciar sus procesos negociadores.  

La solidaridad, el apoyo y el respaldo a los movimientos, no debe solo limitarse a la presencia de figuras o figurines instalando puntos de prensa. Puede y debe ser activa, de clase, yendo desde la visita constante hasta el corte de calles y pasando por la mantención de las ollas comunes y el llamado a la ciudadanía a no comprar en aquellas empresas que rechazan las demandas de sus trabajadores. 

Al 01 de diciembre en el país hay 14 huelgas, 3 corresponden a sindicatos nacionales, 6 están en la Región Metropolitana y 5 en diversas regiones del país, el grueso de ellas no ha contado con todo el apoyo para mantenerse.

Por estos días un variopinto ramillete de personalidades políticas, entre ellos dirigentes de la CUT y parlamentarios – quienes son justamente responsables de la legislación de porquería que nos rige – se ha esforzado por aparecer junto a los trabajadores de Homecenter, un gesto que han repetido diversas agrupaciones sindicales y sociales – con un interesante presencia en medios sociales y alternativos – solo que la mayoría parecieran ignorar que junto a esta huelga hay una decena más en desarrollo.

Los parlamentarios y la dirigencia sindical oficialista, son conocedores de las deficiencias de la legislación laboral y no obstante concurrieron a valorar – calificándolas como un avance – las últimas reformas laborales que ya son ley y que comenzarán a regir a contar del 01 de Abril de 2017.

Es un deber, una obligación de trabajadores y sindicalistas, más allá de la urgencia del apoyo a las huelgas en desarrollo, tomar nota de la ley que se nos viene encima y comenzar a preparar desde ya, la defensa de los derechos. 

Para la mayoría de los trabajadores de micro y pequeñas empresas (90% del total de empresas) esta nueva legislación laboral más complica que ayuda. Les será más difícil dar el quórum para constituir un Sindicato y se les dificultará la negociación colectiva, ya que podrán disponer de menos antecedentes contables de la empresa.

La nueva ley que se viene, le da una manito al patrón al establecer que en grandes y medianas empresas la reincorporación podrá darse a partir del décimo sexto día, mientras que en las pequeñas y microempresas la reincorporación puede iniciarse a contar del sexto día (recuerden, pequeñas y micro empresas son más del 90% del total de empresas en Chile). 

De las huelgas en desarrollo, varias empresas no cumplieron con los elementos mínimos para contratar personal a contar del primer día de huelga (artículo 381 del Código del Trabajo) y sin embargo lo hacen, siendo muy complicado poder probar que tal arbitrariedad está en curso. Lo malo es que cuando se prueba el incumplimiento de la ley, no hay desalojo de los rompehuelgas sino que se cursa una multa y se presenta una demanda para que el patrón cumpla la ley (mientras tanto se fueron varios días de huelga).

Nada indica que vayan a haber muchos cambios pese a las reformas. Es imperioso que los dirigentes sindicales se empapen de las nuevas normas y se preparen para duros procesos. 

En otro orden de cosas, no deja de llamar la atención la derrota de la Nueva Mayoría en el Colegio de Profesores y la torpe explicación dada por Bárbara Figueroa para justificar el desaguisado, ya que lo justifica culpando al anticomunismo, muletilla demasiado desgastada y tan inservible como aquella de la penetración del enemigo comunista, cada vez que las fuerzas del modelo sufren algún tropiezo.

Mario Aguilar, presidente electo del Colegio, entregó algunos datos que nadie está comentando. Dice que los comunistas sacaron votación aunque bajaron, pero que el Partido Socialista casi fue borrado y que la Democracia Cristiana con suerte llegó al 1%. 

La señal es más que clara, son las alianzas las que van minando la confianza de los trabajadores en los partidos que dicen representarlos y seguramente los afectados con esta vuelta de espalda del magisterio, se tomaran el tiempo y sacaran las lecciones, en vez de achacar responsabilidad a lo que se les venga a la cabeza.

Queda por dilucidar si las próximas elecciones anunciadas por la “directiva provisoria” de la CUT se realizarán durante  el año 2017, o si el temor a un  nuevo revés provoca el cambio de escenario en esta tan desprestigiada Nueva Mayoría.   

El presidente de la Corte Suprema Hugo Dolmestch, en una entrevista a La Tercera dijo que creo que los condenados por DD.HH. tienen derecho a la libertad” y que “todo aquel que cumpla con los requisitos objetivos que señala la ley tiene el derecho a salir, y allí no están exceptuados los militares”.

Hay muchos textos para enrostrárselos al ministro, como el libro “el Fanta” por ejemplo, pero no deja de llamar la atención que estas opiniones la emita quien precisamente tramitó causas de derechos humanos y conoció en primera persona sobre la ferocidad e inhumanidad de  los militares presos por violaciones a los DDHH.

Lo que se debió hacer fue un juicio sumario a todos los responsables de las atrocidades y luego condenar a presidio perpetuo, sin beneficios a ejecutores y cómplices que no cooperaron con la justicia. Dilatar de la forma en que se dilataron los juicios, aplicar media prescripción y no condenar como corresponde, deja abierta la puerta para nuevos intentos golpistas. Lo más importante será no olvidar.

Al cierre, un recuerdo a 2 que se fueron y a quienes no olvidamos ni olvidaremos. 

Es cierto que fueron por la vida en cuestiones completamente distintas, pero si algo les une es que se entregaron sin reservas a hacer algo por los demás y eso debe ser reconocido.

Una joven pianista quitaba tiempo a su descanso y traspasaba sus conocimientos a un grupo de hijos de trabajadores que cada sábado llegaban a nuestra casa sindical e inundaban con notas musicales las salas que en otro momento acogían y acogen a trabajadores que dan la pelea por sus derechos. Estos niños sacaban provecho en sus estudios, tanto que nos deleitaron con una pequeña muestra de ello en un acto previo de homenaje al primero de mayo. Suficiente para que Elisa María, que se fue un 29 de noviembre del 2007, esté siempre en nuestros corazones y ojala podamos algún día retomar este proyecto hermoso de apoyar a los niños en sus diversas inquietudes.                                                                      

Muchos son los argumentos que se pueden esgrimir para colocar a Fidel entre los grandes, particularmente entre quienes dan la lucha toda la vida por el bienestar del pueblo y no transan ni negocian a espaldas de quienes dicen defender.

Como el Che, Fidel hizo cuanto pudo por responder a las demandas de su pueblo y, más allá de las descalificaciones y palabrería anti cubana, el pueblo se encargó de destacarlo desde el momento mismo de su fallecimiento. Uno más que nos deja la vara alta, uno más que exige con su ejemplo darlo todo por el pueblo que se dice representar.

FIDEL PRESENTE AHORA Y SIEMPRE.

MANUEL AHUMADA LILLO 

Presidente C.G.T. CHILE 

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