“No hay un puto peso”‏

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Esta es una nota de urgencia. Dirigida a Michelle Bachelet. Al Presidente de la Corte Suprema. A los presidentes del Senado y de la Cámara. A los hombres y mujeres de buena voluntad. Porque el descaro se pasó de rosca. Se han robado Codelco. Y nadie hace nada. Ni la PDI, ni Carabineros. Ni “los defensores de la patria”. Prevenidos quedan…

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Nelson Pizarro, “ejecutivo de clase mundial”…

Codelco: “No hay un puto peso”


Escribe Julián Alcayaga O. – Economista y abogado – Agosto 2016


“Lo primero que tenemos que hacer es superar el presente sólo con reducción de costos. Aquí uno hace el papel del malo: ‘No hay plata, no hay plata, viejo, entiéndeme, no hay un puto peso’. No tenemos cómo, porque creemos en el futuro de la minería tenemos que tener esta posición muy dura, muy compleja”.

Así se expresaba, elegantemente, hace unos días, en grandilocuente declaración, Nelson Pizarro, Presidente Ejecutivo de Codelco. “No hay un puto peso”, frase destinada al bronce, o en estricto rigor al mármol, llamada a figurar en los manuales escolares junto a “Nunca se ha arriado nuestra bandera” y “¡Aún tenemos patria ciudadanos!”

Vociferada de esa forma, y habida cuenta de quién la vocifera, merece un análisis en la forma y en el fondo.

En cuanto a la forma, es un mensaje “declamado” para hacer escándalo, para que la TV y los medios dispongan de un hueso que roer durante varios días, con un claro objetivo: dejar claro que “No hay un puto peso” para satisfacer ninguna de las reivindicaciones de los trabajadores de Codelco.

Frase con virtudes de presagio –pájaro de mal agüero– anuncia otros males: continuarán los despidos de trabajadores y supervisores.

Al día siguiente de la declaración de Pizarro, el Ministro de Hacienda Rodrigo Valdés lo arropó diciendo: “Codelco hoy día tiene muy pocos recursos, no sé si como dijo él (“ni un puto peso”) pero creo que es un buen llamado de atención para todos aquellos que creen que hay algo ahí y que es una cuestión de pedir y lograr”. Otro mensaje no muy subliminal a los trabajadores: no pidan aumento de salarios porque la caja está vacía.

La advertencia es ecuménica. Poco después Sebastián Piñera afirmó: “Yo creo que el presidente ejecutivo de Codelco está dando una voz de alerta. Codelco no es una vaca lechera.”

En una suerte de coro griego (en el teatro griego el choros le explicaba el drama a los subnormales), economistas y “expertos” –en general lobbystas de las mineras extranjeras– sostuvieron “con fundados fundamentos” que Codelco no tiene plata para bonos y aumentos de salario.

“No hay un puto peso”. ¿Entendiste?

Veamos ahora la cuestión de fondo. Realmente… ¿no hay plata en Codelco?

Eructada su declaración, Nelson Pizarro presentó los resultados del primer semestre del año 2016. Por primera vez en su historia, Codelco declara pérdidas por US$ 97 millones. La mise-en-scène es digna de Esquilo si la juegas griega, o de Orson Welles si la quieres moderna. Sólo faltan los efectos especiales.

Para verificar si no hay dinero, comparemos los Estados de Resultados de dos años en que el cobre tuvo un precio similar: 2009 y 2015. Estos años reúnen además una característica extraordinaria: 2009 fue el último año en que el Presidente Ejecutivo y el Directorio de Codelco fueron designados por el Presidente de la República. Del 2010 en adelante Codelco es regentada por las transnacionales mineras, incluyendo desde luego el año 2015.

Dichas transnacionales designaron como Presidente Ejecutivo a Diego Hernández el 2010, a Thomas Keller el 2012, y a Nelson Pizarro el 2014. Todos ellos fueron presentados como “ejecutivos de excelencia y de clase mundial.”

El año 2009 el precio del cobre fue de apenas US$ 2,34 la libra. Sin embargo, los excedentes de Codelco alcanzaron los US 4.070 millones. Aún no llegaban los “ejecutivos de excelencia y de clase mundial”.

El año 2015 el precio del cobre fue ligeramente superior: US$ 2,49 la libra, o sea un incremento del 6% con relación al 2009 que tomamos como referencia. La producción, por su parte, conoció un incremento del 1,8%. En tales condiciones el excedente debió ser al menos de US$ 4.500 millones. Gracias a los mentados “ejecutivos de clase mundial”, sin embargo, el excedente se redujo a US$ 1.075 millones.

Faltan US$ 3.425 millones. ¿Dónde están? Tres mil cuatrocientos veinticinco millones de dólares… ¿Dónde están señor Nelson Pizarro? No estamos hablando de “un puto peso”, sino de miles de millones de dólares.

¿Cómo desaparecieron esos US$ 3.425 millones?

Examinemos los costos, usando las cifras de las propias Memorias (Balances) de Codelco. El 2009 los costos de producción fueron de US$ 7.763 millones. El año 2015, por el contrario, fueron de US$ 9.963 millones. Un incremento de US$ 2.200 millones (un 28,33% más), en circunstancias que el precio de la energía (electricidad y petróleo) había bajado. ¿En qué se gastó el dinero Sr. Pizarro?

El Balance, o Memoria, del ejercicio 2015 no ofrece informaciones claras con relación a este significativo aumento de los costes de producción.

Lo que si está claro es el considerable aumento de las remuneraciones de los ejecutivos y del Directorio. Nelson Pizarro tiene una remuneración bruta mensual de 37 millones de pesos, casi el triple de lo que ganaba el Presidente Ejecutivo el año 2009.

Es una remuneración escandalosamente alta para un ejecutivo que solo ha traído pérdidas y mala gestión a la Corporación. Los miembros del Directorio, por su parte, ganan el doble que el año 2009. Para los altos ejecutivos y el Directorio hay plata, pero para los trabajadores: “Ni un puto peso.”

No obstante, el aumento de los costos de producción no explica en su totalidad la espectacular caída de los excedentes. Existe, además, una inexplicable caída de los ingresos por ventas.

El año 2009, con una producción de 1.702.000 toneladas de cobre, y un precio de US$ 2,34 la libra, Codelco generó ventas totales por US$ 12.148 millones.

El 2015 la producción fue de 1.732.000 toneladas (un aumento de 1,8%), y el precio del cobre alcanzó US$ 2,49 la libra (un aumento de 6% con relación a 2009). Por consiguiente, las ventas de 2015 debiesen haber alcanzado los US$ 13.095 millones (un 7,8% más que el 2009).

Sin embargo, en la Memoria 2015 las ventas totales alcanzan solo a U$ 11.693 millones. Faltan mil cuatrocientos dos millones de dólares. ¿Dónde están? Las cifras señaladas entregan una inquietante explicación a la cuestión de saber porqué “No hay un puto peso”. Porque los ingresos por ventas desaparecen sin dejar rastros. Por ahora.

Esto está ocurriendo desde el año 2010, cuando los “ejecutivos de clase mundial” se hicieron cargo de la administración de Codelco. Entre los años 2010 y 2014 faltan unos US$ 15 mil millones en las ventas de la Corporación. ¡Quince mil millones de dólares!

Si faltan ingresos por ventas… ¿es porque gran parte de la producción se vende a precio de huevo? Y si es el caso… ¿A quién? Al respecto la Memoria de Codelco hace el silencio. No obstante intentemos deducir –como un Sherlock Holmes cualquiera– quienes podrían ser beneficiados con estas ventas a precio de remate.

Nelson Pizarro dirigió la construcción del proyecto Caserones de Lumina Coppers desde 2006 a 2014. Según trascendió, no con mucho éxito porque la producción de concentrado de Caserones es muy inferior a lo proyectado.

En septiembre de 2014, siendo ya Presidente Ejecutivo de Codelco, Nelson Pizarro viajó a Japón a entrevistarse con los dueños del proyecto. El principal es el gigante Mitsui. Se trata del mismo conglomerado que el año 2011 le hizo un préstamo a Codelco por US$ 6.750 millones para comprar La Disputada, y a la cual Codelco le vendió posteriormente una parte (el 4,5% del 24,5%) de las acciones que finalmente pudo comprar de La Disputada, hoy Anglo American Sur.

Existe pues una estrecha relación de Codelco con Mitsui: son socios en La Disputada y en otros proyectos. A su vez Pizarro estaría en deuda con Mitsui por el semi fracaso de Caserones. Las ventas de concentrado de Codelco siempre han sido marginales: representaban sólo el 10 % de las ventas físicas de cobre en el año 2009. Peeeero… el año 2015 las ventas de concentrado subieron prodigiosamente, alcanzando el 31% de las ventas físicas de cobre.

Se puede deducir, por consiguiente, que Codelco tiene menores ingresos porque vende a precios inferiores al mercado, y particularmente porque casi un tercio de sus ventas las hace en forma de concentrados. Elemental Watson…

Se puede suponer que una de las empresas favorecidas con las ventas de concentrados a menor precio podría ser Mitsui. Una forma de compensar sus enormes pérdidas en Caserones. He ahí una pista…

Mis deducciones no son descabelladas si tomo en consideración la estrecha relación entre Codelco, Mitsui y Nelson Pizarro. Aún así, eso no explica los US$ 1.400 millones que faltan en las ventas del año 2015, ni los más de US$ 15 mil millones que faltan en las ventas entre los años 2010 y 2014.

Para explicar porqué “No hay un puto peso” hay que seguir hurgando. Hasta ahora pareciera que hay brujos que hacen desaparecer el billete. Pero yo no creo en brujos.

Codelco tiene las mayores reservas de cobre del mundo. Por esa razón es un magnífico botín para las transnacionales mineras que se apoderaron de su administración. Codelco tiene un futuro esplendoroso por delante, siempre y cuando saque de su administración a esos parásitos que la están destruyendo financiera y económicamente, con el propósito de generar una opinión pública favorable a su privatización.

Para recuperar “el sueldo de Chile”, es preciso expulsar las transnacionales mineras de la administración de Codelco. Es urgente sacar a Nelson Pizarro de la Presidencia Ejecutiva y a Óscar Landerretche de la Presidencia del Directorio.

Entonces, Codelco volverá a ser el mejor negocio de Chile. Para los chilenos.

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