Pulso Sindical Nº 316

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Después de una larga vuelta, durante la semana que termina, el gobierno resolvió dar curso  a la discusión del veto presentado al Parlamento como respuesta a la decisión del Tribunal Constitucional (TC), lo que implicará la aprobación del proyecto de ley de reformas laborales. ¿Quedará así todo zanjado, o por el contrario la derecha seguirá presentando objeciones para que se pronuncie el TC?

Lo que no debe perderse del foco es que, cualquiera sea el resultado final, la nueva estructura de la legislación laboral no provocará cambios de fondo que permitan a los trabajadores pararse de mejor manera contra los explotadores.

 

Llega a su término la discusión sobre el monto del salario mínimo y se ha terminado aprobando la propuesta del gobierno de un reajuste escalonado, luego de que se rechazara la primera propuesta que era subirlo a $ 260.000 hasta Junio del 2017.

“El proyecto establece que el ingreso mínimo mensual, a contar del 1 de julio de 2016, pase de $250.000 a $257.500 para los trabajadores mayores de 18 años de edad y hasta de 65 años de edad. Luego, se define que, a partir del 1 de enero de 2017, dicho monto sería de $264.000; a contar del 1 de julio de 2017, de $270.000; y, a contar del 1 de enero de 2018, tendría un valor de $276.000” (La Tercera On line 23-6).

 

Ambos temas, reformas laborales e ingreso mínimo, seguirán el ritmo que el sistema impone mientras no contemos con real fuerza organizada, capaz de salir a la calle y gritar las exigencias de los mas desposeídos. De una vez por todas debemos dar cuenta de ello y salir a hacer organización, 

Hay que hacerse de una opinión y entregarla a los hombres y mujeres abusados en sus derechos. Salir a la calle, instalar exposiciones con fotografías y escritos que puedan ser leídos por los transeúntes. Responder las preguntas de estos, explicar didácticamente como se puede hacer organización y en definitiva construir la resistencia al modelo desde el conocimiento del mismo.

 

El ingreso mínimo es solo un valor referencial que no estamos obligados a tomar en cuenta. Los trabajadores saben que con ese monto no se puede vivir dignamente ni mantener una familia. Por eso deben luchar por mejores condiciones económicas y sociales, presentando proyectos de contrato colectivo. El valor que se acordó para los próximos 2 años no representa más que la decisión de los administradores del poder. El rechazo de los trabajadores organizados, la firme decisión de demandar un sueldo base justo y digno obligará a los patrones a pagar lo que los trabajadores exigen.

  

Las reformas laborales no han ayudado a los trabajadores y esto viene ocurriendo desde 1990. El Código del Trabajo ha sufrido solo parches, que no han restituido los derechos arrebatados por la dictadura.

La razón? Quienes han llegado al gobierno olvidaron sus promesas, así como muchos dirigentes sindicales han estado mas con el gobierno de turno que con los trabajadores

Resultado? Los trabajadores dejaron de creer en la organización, desconocen sus derechos, no pelean por mejorar su condición. No están ni ahí, como se dice hoy.

 

Algunos ejemplos de promesas incumplidas

a) En la dictadura la indemnización por años de servicio tenia un tope de 150 días. La Concertación (hoy Nueva Mayoría) dijo que no tendría tope, que se pagaría el total de los años de servicio. Hoy la ley establece un tope de 330 dias (11 años)

b) Dijeron que el seguro de cesantía (vigente desde 0ctubre del 2002) no implicaría perdidas para los trabajadores. Hoy, si hay despido con indemnización, se descuenta de ésta un 20% (aprox.) que corresponde al aporte patronal al seguro cesantía.

 

c) En 1971 el C. del T. establecía la obligación de depositar los fondos del sindicato en una cuenta corriente o de ahorro, así como la obligación de presentar estados de cuenta semestrales  a los socios, balances una vez al año si había mas de 250 socios, y la obligación de la Dirección y/las Inspecciones del Trabajo de fiscalizar  y perseguir judicialmente, si correspondía, a los que se apropiaran o mal usaran las platas del sindicato.

Esto fue cambiando y cada cierto tiempo disminuyeron los controles, hasta que en las reformas del 2002, se eliminaron las obligaciones, no hay control ni fiscalización de la autoridad del trabajo. Por eso los malos dirigentes se quedan con las platas y desprestigian la gestión del sindicato

 

Estos 3 ejemplos dan cuenta de lo mala que han sido las reformas al Plan Laboral de la Dictadura. Dejan claro que a “los señores” no les interesa mejorar la situación de los trabajadores. 

La reforma laboral actualmente en discusión, que esta en los últimos ajustes antes de convertirse en ley, es mala y no cambiará mucho la situación de abuso y explotación. No está hecha para ayudar a la inmensa mayoría de los (as) trabajadores (as).

Se necesitan leyes que tomen en cuenta lo que requieren los abusados, que dignifiquen a los trabajadores y eso no será posible en las actuales condiciones.

Primero: No existe voluntad política para dictar leyes que de verdad mejoren la situación de los trabajadores, en su relación con el capital. La Nueva Mayoría y la derecha, coaliciones que administran el poder y se alternan para ello, están entregadas al capital y solo hacen mejoras cosméticas que no alteran en el fondo lo que estableció la dictadura

Segundo: Los trabajadores organizados no han tenido la capacidad de levantar un instrumento único que les represente. Esa incapacidad existe y se mantendrá porque un sector está por mejorar al modelo haciendo cambios cosméticos (como las actuales reformas), mientras que otros aspiramos  a la dignificación de los abusados, a una sociedad mas justa y digna.

Tercero: No existe una cantidad importante de trabajadores organizados que pueda presionar al sistema para que este implemente cambios de fondo.

Los trabajadores organizados no superan el 10% del total de la fuerza de trabajo activa (aquellos en condición de trabajar, que  son  un poco mas de 8 millones). Poco más del 8% de los organizados negocia colectivamente.

Como si lo anterior no fuera suficiente, muchas de las negociaciones colectivas tienen por objetivo mantener los beneficios que se han conseguido y lograr un bono de término de conflicto (para pagar las deudas acumuladas y volver a endeudarse)

 

Así están las cosas y no hay muchas señales que indiquen que esto puede cambiar en el corto plazo. Es por eso que el sistema se siente en facultad de imponer lo que se le antoja.

De que otra manera explicar que las miserables reformas sean defendidas por un sector del sindicalismo como un gran avance cuando se trata de mas de lo mismo.

Cambios que poco o nada ayudan al trabajador en su vida diaria.  

 

Pongan mucha atención a lo que a continuación exponemos.

Dijeron que la reforma laboral mejoraría la organización y la negociación colectiva de todos los trabajadores. ¡¡¡es una burda mentira!!!!

Las cifras de la patronal dicen que las empresas según el número de trabajadores se dividen de la siguiente manera:

Grandes: tienen más de 201 trabajadores
Medianas: tienen entre 51 y 200 trabajadores
Micro y Pequeñas: tienen entre 1 y 50 trabajadores

En % la distribución es la siguiente:

Microempresas 79,2%, Pequeñas 17%, Medianas 2,5% y Grandes 1,3%.

 

Estos datos nos muestran que las micro y pequeñas empresas representan el 96,2 % del total de las empresas en Chile y que en ellas el número de trabajadores por empresa no supera los 50.

Y es en este sector donde mayor daño hace la reforma. Veamos como se refleja esto:

 

EN ORGANIZACIÓN SINDICAL

En la actualidad se puede constituir sindicatos en empresas de hasta 50 trabajadores, con 8. La reforma pone como condición para constituir un sindicato un mínimo de 8 trabajadores, pero agrega que estos deben representar como mínimo al 50% de la empresa. O sea, en las empresas con 20 o más trabajadores hasta llegar a 50, no servirá contar solo con 8 valientes para desafiar al patrón, ahora tendrán que ser 10 o más, pues se necesita  el 50% del total. 

Lo que se reforma no era lo mejor que existía toda vez que permitía al paralelismo, pero había una ventanita que costará mas abrir. Todos conocen lo difícil que resulta convencer a 8 trabajadores para formar un sindicato. El miedo y la delación hacen de esto una labor muy complicada. Con la nueva ley la dificultad aumenta.

Bonita manera de incentivar la sindicalización.

 

Una forma de soslayar las trabas para constituir sindicatos, en este 96,1 % de las empresas, era elegir delegados sindicales a través de sindicatos interempresas y desde allí promover la organización e incluso negociar colectivamente si se hacia necesario.

Lamentablemente la corrupción al interior del movimiento sindical, llevó a algunos a utilizar este instrumento sindical para dotarse de fuero y venderse a los patrones. Montones de delegados sindicales que no representan a nadie.

 

El gobierno, escuchando a los patrones y metiendo a todos los trabajadores en el mismo saco, dificulta con sus reformas la gestión de los sindicatos interempresas. En el futuro:

* Tendrán que constituirse solo ante inspectores del trabajo.

* Elegirán solo un delegado cuando tengan entre 8 y 50 asociados de una empresa, 2 delegados cuando haya entre 51 y 75 asociados y 3 delegados recién cuando superen los 75 socios (hoy con 25 socios eligen 3 delegados).

* Los delegados se elegirán ante inspector del trabajo.

Nota: La ley establece varios ministros de fe, pero solo a los interempresas se les exige actuar ante un inspector del trabajo.  

 

EN NEGOCIACION COLECTIVA LA CUESTION NO ES MEJOR

Ya el tribunal constitucional impidió la titularidad sindical y se esta aprobando un veto del gobierno, para sacar algunas cosas de la reforma acordadas entre gobierno, empresarios y CUT – adaptabilidad laboral, aumento de la jornada de trabajo diaria, entre otras – Y aun así la ley no será buena.

Solo a titulo de ejemplo algunas joyitas:

* Hasta ahora para negociar se requiere un año, cualquiera sea el tamaño de la empresa.

Con la reforma en las pequeñas y micro empresa (96,1 % del total) se requerirán 18 meses para que se pueda presentar un proyecto colectivo. 

* La legislación vigente permite a todos los sindicatos solicitar información contable y financiera para elaborar el proyecto.

Con la reforma las micro y pequeñas empresas casi no tendrán obligación de entregar antecedentes (insisto, se trata del 96,1 % del total de las empresas en Chile).

* La ley en la actualidad permite a quienes negocian, reclamar el pago del 75 % de la cuota sindical, en caso que el empleador extienda uno o más beneficios del contrato colectivo que incidan en la remuneración mensual.

Con la reforma aprobada, si el patrón responde afirmativamente a la petición de reajuste de remuneraciones por IPC hecha en el proyecto de contrato colectivo, podrá aplicar este reajuste a todos los trabajadores de la empresa, hayan o no participado en la negociación.

* Se habla de que por fin se consiguió el “piso” de la negociación y esto se remite a indicar lo que ya existe en la ley como condición a cumplir para contratar personal de reemplazo en caso de huelga. Lo que es grave – y que no se comenta – es que en la misma reforma, en un artículo posterior, se indica que el patrón podrá no cumplir con este piso si demuestra “problemas económicos”.

* La nueva ley que entrará pronto en vigencia, permite al patrón presentar últimas ofertas periódicamente durante la realización de la huelga y se obliga a los trabajadores a votar a favor o en contra de ella, cada vez que sean presentadas ante ministro de fe (y no obliga a que haya una mejora entre una y otra).

* En lo que podría ser considerado una aberración – habida cuenta de la diferencia entre patrón y trabajador – la ley que entrará pronto en vigor permitirá que la huelga se suspenda, lo que implica que la empresa puede volver a funcionar.

 

Hay más y más normas raras, cosas oscuras  en cada recoveco de esta reforma a punto de ser ley.

Extraño es entonces que haya sido apoyada por los parlamentarios que se dicen de izquierda en la Nueva Mayoría. Extraño es que no hayan denunciado estas aberraciones, diputados que votaron en contra de esta reforma o que se abstuvieron.

Unos y otros son responsables de la falta de información en la que están los trabajadores y serán responsables de los daños que se producirán con la nueva ley.

 

Conclusión? Las nuevas reformas laborales están lejos de ser una solución para los trabajadores. Mintió Arturo Martinez el 2002, cuando dijo que las reformas de Ricardo Lagos solucionaban el 75% de las demandas de los trabajadores.

Miente Barbara Figueroa por estos días, al decir que estas reformas son el mayor avance en los últimos 30 años.

Mintieron, mienten y deben tener sus razones para hacerlo.

 

Nosotros dijimos y decimos que la ley es mala y que solo se cambia si los trabajadores se deciden a exigir respeto a sus derechos y dan la pelea por ellos.

 

No habrá cambios de verdad bajo el actual modelo. No hay posibilidad de mejoras si no es con organización y lucha

 

 

La lucha de los trabajadores debe considerar entre otras demandas:

-Pago de a lo menos 3 pasajes diarios de locomoción.

-Pago diario de colación de a lo menos $ 3.000 por día.

-Gratificación garantizada de 4,75 IML pagada en doceavos.

-Reajustabilidad anual según IPC, aplicada al sueldo base, locomoción y colación.

-Que  el empleador se haga cargo del aporte del trabajador al seguro de cesantía y que no descuente el aporte patronal de la indemnización.

-La empresa pagara mensualmente en forma efectiva, al menos 1/3 del total de aporte previsional.

-La jornada laboral será de 8 horas continuas, las horas extras serán máximo dos por día y pactadas según la ley. El cambio de uniforme seguirá siendo considerado como trabajado.

-La indemnización por años de servicio no tendrá tope.

-las trabajadoras tendrán derecho a sala cuna, sin importar en número de mujeres por empresa y post natal efectivo de 6 meses.

-Vestuario y calzado de trabajo, elementos de seguridad y protección para que no se sigan muriendo los trabajadores, en ningún lugar donde prestan sus servicios.

Junto con esto cada sector de la economía donde existan sindicatos tiene la obligación de presentar sus demandas sectoriales. A modo de ejemplo, para el turismo y los exceptuados del descanso dominical, debe demandarse el disfrute de aquellos beneficios consagrados al comercio como los feriado irrenunciables, domingos libres adicionales de descanso, entre otros.

 

Trabajadoras y trabajadores, es por todo lo anterior y más, que rechazamos las reformas. Educar, organizar y luchar, es la tarea

La CGT y el CIUS están a tu disposición para dar esta pelea. 

MANUEL AHUMADA LILLO 

Presidente C.G.T. CHILE 

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