DE QUE RESERVA MORAL DE LA PATRIA NOS HABLAN

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RESERVA MORAL DE LA PATRIA.-

Reserva moral de la patria es una de las autocalificaciones de las FFAA. Sobre las FFAA, pero no sobre el cumplimiento de su juramento de defender la soberanía nacional, sino en relación al desfalco a la Ley Reservada del Cobre, el periodista Mauricio Weibel ha publicado el libro “Traición a la patria”, sobre el “Milicogate”.

Respecto de la Ley Reservada del Cobre, es válido señalar que corresponde al DL 984 de 1975, que obligó a hacer entrega del 10% de los ingresos brutos de Codelco a las FFAA, garantizando un piso mínimo de 180 millones dólares anuales y que no son incluidos en la contabilidad general de la nación. En su artículo 2º, esta ley indica que “las entregas de fondos que deben realizarse en cumplimiento a lo establecido en el presente decreto ley, se harán en forma reservada; se mantendrán en cuentas secretas, se contabilizarán en forma reservada y su inversión, ya sea en compras de contado o en operaciones a créditos, se dispondrá mediante decretos supremos reservados exentos de toma de razón y refrendación”.

Ya el Caso Riggs había mostrado que el patrimonio de Pinochet ascendía a 21 millones de dólares. Recientemente, el Ministro de Bienes Nacionales ha descubierto 135 propiedades que el Estado traspasó a Cema Chile, incluyendo plazas públicas y terrenos municipales, que aún están en poder de Lucía Hiriart de Pinochet.

Han salido a la luz pública acusaciones de corrupción del general ® Fuente-Alba, ex Comandante en Jefe del Ejército; estafas de fondos piramidales entre funcionarios del ejército; irregularidades del actual Comandante en Jefe del Ejército; el proyecto “Rayo” iniciado en 1985, de inútil fabricación; el hallazgo de un cargamento de cocaína en un container militar con destino a Holanda; negociados en medio de las misiones militares en Haití, en Timor Oriental y en las operaciones de reconstrucción nacional después de catástrofes naturales; el Caso Fragatas, con comisiones ilícitas en la compra de navíos de la Armada; los negocios del general Vega con los aviones belgas; etc…, etc…, etc…

Dice el periodista Mauricio Weibel que “toda la historia comenzó a urdirse cuando un agregado militar de un país de Europa del Este tomó contacto, con un fiscal de largos combates en el Ministerio Público. –Ustedes deberían investigar a sus generales, le harían un favor a su país-, deslizó el diplomático castrense”.

Agrega el autor que Jorge Burgos, actual Ministro del Interior y ex Ministro de Defensa, así como José Antonio Gómez, actual Ministro de Defensa, jamás accedieron a responder a sus preguntas sobre estos temas. Se suma otro dato: “El general Juan Miguel Fuente-Alba, fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército bajo el primer gobierno de Michelle Bachelet, siendo Francisco Vidal el ministro de Defensa. Fuente-Alba ocupó el cargo entre el 10 de marzo de 2010 y el 9 de marzo de 2014. Vidal, veinte días después de dejar el ministerio, fue contratado como “colaborador del Consejo Académico de Estudios e Investigaciones Militares, en estudios de temas del ámbito político-estratégico e internacionales”. Y no podía faltar la presencia de Enrique Correa, ministro Secretario General de Gobierno del ex Presidente Aylwin, dirigente del Partido Socialista, vice-presidente de la Fundación Salvador Allende, lobbysta de transnacionales y de Ponce Lerou y, ahora, asesor de Fuente-Alba.

Entre los años 2000 y 2015, Chile destinó 12.668 millones de dólares a la compra de armas. Weibel reflexiona diciendo: “Estos fondos, provenientes de la Ley Reservada del Cobre, pudieron haber financiado en conjunto la construcción de treinta hospitales, la edificación de cien liceos de excelencia en cada región de Chile, la habilitación de trescientas farmacias populares, todos los embalses que el país requiere para su seguridad hídrica y el levantamiento de treinta y cinco mil viviendas sociales para erradicar los campamentos que pueblan las ciudades. También habría alcanzado para la

reforma educacional, exigida por las familias desde 2011”. Tan grave como los robos de las FFAA ha sido el hecho de que ninguno de los multimillonarios gastos militares ha sido revisado por la Contraloría General de la República o el Congreso. Los presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado jamás conocieron las cifras descomunales que han profitado los “salvadores de la patria”, tal como el cabo Juan Carlos Cruz quien, en una sola noche despilfarró 60 millones de pesos en un casino Al igual que los viáticos del general Fuente-Alba, ascendentes a 125 mil dólares, a los que se suman 247 mil dólares destinados a comprar pasajes para viajar por México, Francia, Argentina, Perú, Bolivia, Singapur, Colombia, Ecuador, España, Israel, Turquía, Alemania, Canadá, Brasil, Australia, China, Reino Unido, Bosnia-Herzegovina, Chipre, Nueva Zelanda, Corea del Sur, Haití e Italia.

A modo de conclusión:

El Informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación de 1991, señala 2.279 casos de detenidos-desaparecidos y de ejecutados políticos.

El Informe sobre Prisión Política y Tortura de 2.004 dio cuenta de la calificación de 27.255 personas. La segunda Comisión Valech reconoció otros tantos miles de víctimas.

La realidad nos dice que las víctimas de la dictadura militar-empresarial han sido muchas más, ya sea en las familias destruidas, en los hijos que no tuvieron acceso a la salud ni a la educación, en la estigmatización social, en todas las almas rotas que todavía no han logrado recomponerse. Es así como frecuentemente, grupos de ex prisioneros políticos realizan huelgas de hambre para pedir que Chile les permita seguir viviendo.

Nada puede reparar las heridas del alma de un pueblo que había decidido profundizar la democracia al llegar al gobierno.

Las FFAA asesinaron y depredaron el país entero para “salvar a Chile del tirano Allende”.

A diferencia de los generales que se autoproclaman “reserva moral”, es pertinente recordar que los dirigentes de la Unidad Popular estuvieron prisioneros en isla Dawson durante cuatro años. A ninguno de ellos pudieron encontrar una mìnima irregularidad en sus calidades de funcionarios públicos. El Presidente Salvador Allende dedicó su íntegra vida al servicio de la patria. Tras todas las infamias y calumnias dirigidas en su contra: ¿alguien, en alguna oportunidad ha podido señalar un indicio de deshonestidad?

¿Qué responderán los integrantes de las FFAA a estas mismas preguntas?

El libro de Mauricio Weibel, “Traición a la patria” encamina una respuesta.

Hervi Lara B.

Santiago de Chile, 17 de mayo de 2016.

Para EL CIUDADANO on-line.

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