Pulso Sindical N°309

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Nuevamente la  CUT ha convocado a un Paro nacional, esta vez para el 22 de Marzo y el resultado se puede vaticinar desde ya. Volverá a ser un fracaso en lo referido a la participación real y efectiva de trabajadores, salvo contadas excepciones entre los asalariados de empresas mayoritariamente contratistas en algunos sectores de la economía (cobre y forestales entre ellos), más los empleados públicos o aquellos trabajadores vinculados a instrumentos del Estado, organizaciones estudiantiles y algunas agrupaciones de pobladores. Pero no será un paro nacional.

La razón de este fracaso anunciado, está en la deficiente organización sindical – de la que todos somos responsables – y en que el llamado a paro lo hace un instrumento muy desprestigiado y que tardó más de un año en darse cuenta de que las mentadas reformas laborales que ellos mismos calificaron como “el inicio del desmontaje del Plan Laboral de la dictadura”,  no traerán mejoras reales en los trabajadores, apenas si algunos cambios en el Código del Trabajo, que no irán en beneficio de millones de explotados.

El llamado a paro ignora completamente demandas históricas de los trabajadores como son a igual trabajo del hombre y la mujer igual remuneración,  jornadas de 8 horas diarias de trabajo, derecho a sala cuna sin mínimo de trabajadoras por empresa, pago diario de locomoción y colación, gratificación garantizada, entre las mas sentidas.

Quienes convocan no explican a los trabajadores porque estas reformas, que ellos saludaban efusivamente en su momento, están resultado un fiasco.

Que quede claro. Las reformas impedirán cualquier tipo de negociación colectiva y organización sindical a casi el 50% del total de los trabajadores en Chile, además de poner en riesgo la negociación colectiva para cientos de sindicatos, que después de una negociación pierden socios. Si no dan el quórum exigido no podrán volver a negociar. Ni siquiera son capaces de decirles a los trabajadores que las aprobadas normas de adaptabilidad permitirán a los patrones distribuir la jornada de 45 horas semanales en 4 días si es que se les da la gana, y que se podría llegar a trabajar hasta 7 días seguidos antes de descansar uno. Y para que nadie se llame a engaño, todas estas normas están instaladas en el proyecto que se aprobó en la Cámara de Diputados con el apoyo de toda La Nueva Mayoría, no vengan ahora a echar la culpa a algunos senadores, que solo cumplen su rol de proteger a los empresarios.

En todos estos años de mal llamada democracia la CUT a convocado a paros y movilizaciones, todos fallidos ¿y que se ha conseguido?

Que se instalara la polifuncionalidad al modificar el N° 3 del articulo 10 del Código. Que se retiraran las normas de control administrativo y financiero a las organizaciones sindicales y cuya carencia ha posibilitado la corrupción. La legislación de un seguro de cesantía en donde el aporte patronal se descuenta a los trabajadores del finiquito, cuando se les despide por el articulo 161. Y eso no es todo.

Se llama a parar por democracia plena, nueva Constitución, y quienes lo hacen aún eligen a sus dirigentes en elecciones indirectas y nunca han entregado cuenta abierta y regular de los recursos que reciben, el origen de los mismos y en que los invierten.

Es que acaso estamos en contra de un paro nacional?.

Es lo que dicen para descalificarnos pero se equivocan. NO estamos contra el paro.

Al contrario, trabajamos, educamos e incentivamos la organización por que la única manera de preparar un paro y hacerlo exitoso, será con el apoyo real de los trabajadores. Apoyo que necesariamente se consigue con comunicación permanente y disposición a la lucha por los derechos, sin dobleces ni letras chica.

Los trabajadores están atentos al actuar de sus dirigentes y los apoyan cuando ven en estos un compromiso real por mejorar sus condiciones. Eso hoy no sucede.

Lo que los trabajadores no aceptan ni aceptaran es que sus dirigentes pasen encerrador con gobiernos, patrones y parlamentarios, mientras se abusa, se persigue se criminalizan las huelgas, se explota a las mujeres.

Esos dirigentes desclasados no llaman a un paro para defender derechos laborales, solo están buscando mejoras de otro tipo que no interesan a los abusados

Es que acaso son todos malos en la CUT?

Por ningún motivo. En dicha Central sindical hay muchos hombres y mujeres honestos, entregados a la clase y sus luchas, que están en contacto con sus bases y apoyan todas y cada una de sus demandas, más allá de si estas son o no del agrado del patrón. 

Diferentes organizaciones, en el sector público y privado, dan una pelea constante en procura de mejoras para sus representados y hay una larga lista de acciones y luchas que testimonian dicho actuar.

No son quienes han bajado movilizaciones y suscrito acuerdos, sin considerar la opinión de sus bases, cediendo ante la exigencia de los partidos en los que militan, dejando en segundo lugar el interés de sus representados. Tampoco son de aquellos cuyo máximo esfuerzo en promover el paralelismo, para mantener cuotas de poder.

En algún momento deberán romper con la camarilla que controla y dirige.

No se trata de cambiar la CUT desde adentro, por que eso es imposible – teniendo en cuenta que son los partidos políticos quienes definen lo que ésta hace y cuando – sino de lanzar un llamado unitario para construir entre todos una nueva organización, única, que represente a todos los explotados.

Una nueva organización donde concurran a elegir su directiva todos los trabajadores y quienes sean electos no tengan otro compromiso que no sea aquel que implique estar a la cabeza de la lucha sindical.

Una organización distinta, en donde se paguen las cuotas mensualmente y se rinda cuenta abierta de los ingresos y egresos.

Una organización donde se decida desde las bases, las exigencias que hay que hacer al Estado y la patronal.

Esta organización la deben construir el sindicalismo clasista, los cutistas dignos y todos aquellos que tienen a la clase trabajadora y sus necesidades como principal preocupación.

Entonces, es posible un paro nacional?

La historia nos dice que cada vez que los trabajadores contaron con una gran organización y desarrollaron alianzas con sus hermanos de clase, en el movimiento poblacional y estudiantil, tuvieron paros nacionales exitosos.

Cada vez que los trabajadores fueron claros en sus demandas, recibieron el apoyo de partidos y movimientos políticos y sociales, siendo capaces incluso de lograr que parlamentarios con sentido de clase apoyaran sus demandas y las transformaran en leyes.

Para que un paro nacional de los trabajadores sea efectivo y logre instalar sus demandas, requiere la unidad de todos los explotados y de quienes hacen suya la causa de los populares.

Es la tarea y no podemos hacernos a un lado.

MANUEL AHUMADA LILLO

Presidente C.G.T. CHILE 

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