Pulso Sindical N°306

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Seamos claro en algo, a riesgo de ser repetitivos. Si en algo debemos coincidir todos los que hemos estado y estamos en el trabajo sindical, es en que no hay mejor forma de elegir a quienes representan a los trabajadores, que el voto secreto y universal.

Los dirigentes de la clase nacen de ésta. Se inician, proyectan y destacan en el trabajo diario, en el contacto con sus pares, en la defensa de los derechos de los trabajadores sin pausas y sin concesiones ante la patronal. Lamentablemente algunos militantes comunistas que leyeron y comentaron nuestro Pulso 305 parecen no entenderlo.

Desde esta columna no practicamos el anticomunismo. Esa es una muletilla muy usada por quienes carecen de argumentos para responder a las críticas. Y ya está bueno que se atrevan a discutir de verdad, sin irse por las ramas culpando a otros de sus errores.

Lo que hacemos es exponer la realidad que se está viviendo y que afecta a millones de hogares obreros. Quien no quiera ver que las demandas de los trabajadores se han minimizado producto de asquerosos acuerdos políticos entre bambalinas, está sirviendo a los intereses de los enemigos de la clase y no a ésta.

No es nuestra responsabilidad que la CUT y las organizaciones que la integran se hayan entregado de manos atadas al gobierno, ni que hayan privilegiado la conversación con los patrones en vez de intentar la unidad de todos los que están contra el capital.

Oportunamente expusimos al interior de esa Central – de la que fuimos fundadores y participes de sus actividades – sobre el daño que hacían los acuerdos políticos a espaldas de los trabajadores. Promovimos y obtuvimos el apoyo para una reforma a los estatutos que permitiera la elección universal de la directiva, resolución que fue abortada por un acuerdo político “tras bambalinas” entre la Concertación y el PC. 

Por esas y muchas otras razones es que no participamos en ésta ni en otras centrales y lo hemos expuesto claramente y con todos los argumentos, en el momento indicado.

Estamos dispuestos a discutir con nuestros detractores, sobre estos y otros temas que afectan a los trabajadores, les invitamos a hacerlo en asambleas, foros y encuentros de todo tipo a los que nos inviten. Que los trabajadores escuchen y juzguen

Lo demás, las descalificaciones y amenazas, no serán respondidas y pueden seguir revolcándose en su excremento, que nosotros tenemos cosas mas importantes que hacer.

Nuestro esfuerzo está puesto en la educación de los trabajadores, en el llamado a organizarse y luchar por sus derechos. Nadie más que los trabajadores mismos pueden poner termino a este tiempo de carencias y abusos.

Por eso ocupamos 2 Pulsos (304 y 305) para dar cuenta de algunas aberraciones que se vienen con la nueva reforma laboral, aunque venimos hablando sobre ello desde el mismo diciembre de 2014 en que se presentó el proyecto de ley.

Se harán muchas declaraciones y se convocaran movilizaciones de todo tipo, pero las reformas que se transformen en ley serán las acordadas entre el gobierno y la CUT mas algunas “desmejoras” que se están cocinando en estos acuerdos políticos de última hora.  De nada sirvió el lobby y la conversación con parlamentarios “rebeldes”, los que ni siquiera dieron cuenta pública de la opinión de las organizaciones que creyeron en ellos y menos escucharon a todas las organizaciones. Está claro que ese no es el camino.

La labor del sindicalismo de clase es prepararse para lo que viene, que es bastante mas malo que lo que se ha expuesto en decenas de artículos que parecen ser poco leídos por los dirigentes sindicales.

Se podría decir que “salimos del fuego para caer en las brasas”.

Lo menos que se puede hacer es constatar lo anterior y ponerse a trabajar en serio. Hay que creer más en los trabajadores y su fuerza y no buscar apoyos en quienes nos abandonan cuando ven que el horno no está para bollos.

O se está con los trabajadores siempre, o se les utiliza para fines que no son los expuestos a los desposeídos. Cada quien sabrá donde le aprieta el zapato.

Nosotros en la CGT, junto a sindicalistas de otras organizaciones, venimos planteándonos hace mucho tiempo la necesidad de dar pasos que permitan a los abusados en sus derechos, asumir que no todo está perdido.

Se ha construido un Pliego de los Trabajadores que da cuenta de las más urgentes demandas de la clase, pliego que fue analizado por decenas de dirigentes y discutido en asambleas sindicales y que ya comienza a instalarse en los proyectos de contrato colectivo de Federaciones, Confederaciones y Sindicatos Nacionales.

El Pliego de los Trabajadores es el principal fruto del trabajo de un año del Comité de Iniciativa por la Unidad Sindical, constituido al calor de las primeras protestas contra la reforma laboral el 12 de Febrero de 2015.

Un trabajo silencioso, por la base, de contactos con todos aquellos que se dicen descontentos del sistema. Decenas de iniciativas de propaganda, cuyo origen fue Santiago y comunas de la Región Metropolitana, comienzan a desarrollarse en algunas regiones del país.

Y es que estamos diciendo a los trabajadores que hay que construir organizaciones y presentar proyectos colectivos. Que no solo debemos despotricar contra el sistema desde las redes sociales o los encuentros de amigos y compañeros. Tenemos la obligación de construir conciencia social en los millones que no tendrán posibilidad alguna de sindicalizarse ni negociar y en aquellos que pudiendo no lo hacen por que dejaron de creer y solo esperan el Apocalipsis.

La convicción de que son los trabajadores quienes mueven el mundo, provocará que estos se organicen en los instrumentos que crean mas convenientes y desde estos exijan respuestas a los detentadores del poder.

Por eso saludamos el primer año de actividades del CIUS con la entrega de miles de cartillas que dan cuenta del Pliego de los Trabajadores.

Estaciones de Metro, empresas y las principales avenidas de la capital fueron el centro de esta actividad de propaganda, que se volverá constante ya que no existe otro instrumento que permita un nivel de contacto y conversación como el que se logra repartiendo la información mano a mano.

Si millones estuviéramos organizados, más de algo habríamos hecho contra la nueva alza de  $ 20 que ha entrado en vigencia el 15 de febrero a los boletos del metro, en el horario en que más se movilizan los trabajadores.

Y a cambio que tenemos?, aparte del silencio, una que otra reclamación que es ocultada por los detentadores del poder.

Con mas fuerzas que nunca hay que exigir en los pliegos de peticiones el pago diario de locomoción. Por ahí tiene que ir el trabajo de los que dicen querer a la clase.

A leer y difundir el Pliego de los Trabajadores del CIUS

MANUEL AHUMADA LILLO

Presidente C.G.T. CHILE 

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