PULSO SINDICAL Nº 296

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Nuevamente los trabajadores del Registro Civil, en todo el país, se ponen de pie por sus demandas no resueltas. Se trata de una movilización en conocimiento de las autoridades, quienes nada hicieron por evitar que se concretara.

No es que los trabajadores resolvieran de un día para otro parar sus labores, ni que Nelly Díaz sea la más mala entre las malas, aunque algunos imbéciles pretendan exponer lo contrario a través de mensajes y otras expresiones anónimas y cobardes, reproducidas rápidamente por los medios de comunicación.

No hay que hacerles caso Nelly. Los que te conocemos te instamos a seguir en esa línea y con la misma firmeza. Es lo que un dirigente sindical debe hacer siempre. 

La campaña del gobierno apunta a demonizar el conflicto, descalificar la movilización y a sus dirigentes. Hablan de una paralización ilegal, calificándola incluso de inconstitucional, como si la Constitución que nos rige fuera un instrumento digno de respetarlo.

Los trabajadores del Registro Civil no están contra otros trabajadores, que reclaman con justicia poder hacer sus diversas gestiones. Aunque el gobierno y los medios de comunicación hacen todo lo posible por convencernos de lo contrario, cada ciudadano debe entender que lo que aquí corresponde es solidarizarse con los que reclaman solución a sus demandas, porque eso es lo que permitirá que se preste un mejor servicio.

El paro de los trabajadores del Registro Civil es un hecho concreto de rebeldía.

Así debe ser asumido y reproducido hacía las bases por todas las organizaciones sindicales.

¿Se mantendría aún el paro si todos los que rechazamos el modelo estuviésemos ahí, junto a nuestra compañeras y compañeros del Registro Civil? Lo mas probable que no y es la gran lección que debemos asumir de una vez. Todos a una en la acción más que en el discurso y las declaraciones. Aunque algo tarde, la paralización de la ANEF es un ejemplo cierto de solidaridad que debe ser imitado.

  

La acción de los trabajadores del Registro Civil debiera ser asumida por los millares de abusados en el país. Sin embargo, algo sucede, ya que pese a los sucesivos golpes del sistema a los derechos laborales, sociales y civiles (léase reforma tributaria, laboral,  colusión en farmacias, pollos, PENTA, SQM y recién no mas el papel confort y derivados) los afectados no reaccionan, parecen pegados al piso, van mirándose la punta de los pies o enganchados en sus celulares, en un ritual que tiene mucho de abstracción del entorno.

Contra esto tenemos que actuar. TODOS podemos y debemos rebelarnos contra lo que está destruyendo nuestras vidas y el primer acto de rebeldía tiene que ser contra la apatía y la desesperanza que nos carcome el pecho.

Unidos somos más, una fuerza capaz de arrasar con el sistema hasta sus cimientos y construir las bases de una nueva sociedad, justa, digna y solidaria.

Nuestra tarea, la de los que estamos en las directivas de las organizaciones, es explicar, convencer a socios y no socios de que es posible oponerse a los dictados – hasta ahora intocados – de quienes detentan el poder.

En seguida salir a la calle, las plazas,  las empresas,  los estadios, todo espacio donde se reúnan ciudadanos, a educar e incentivar la rebelión, un acto humano que corresponde primeramente al individuo que, convencido, verá como algo vital hacer parte de este acto sublime a todos quienes le rodean.    

 

 

¿COMO REBELARSE CONTRA EL SISTEMA? 

Expresando a través de los mecanismos e instrumentos que cada ciudadano u organización consideren válidos, el rechazo a las condiciones laborales, económicas y sociales que vivimos, que dañan a nuestras familias y nuestro entorno en el día a día.

Lo que nos afecta no es producto de uno u otro gobierno (todos serán lo mismo mientras en el gobierno no se refleje el pueblo y su sentir) es el problema del capital, por que es éste quien manda e influye en los gobiernos de turno y el parlamento, para que se dicten leyes que le beneficien y permitan mantener sus privilegios.

Conversando con todos, invitándolos a todos, hasta que se entienda de una vez que no solo hay que hablar del descontento, sino también expresarlo en acciones concretas.

Los trabajadores nos hablan de su dolor ante el abuso, pero también dan cuenta de su temor a realizar acciones de  rebeldía, ya que pueden ser consideradas como atentatorias contra la empresa y pueden ser sancionados por ello.

Es una verdad y debemos asumirla. He aquí la parte más importante de nuestro trabajo. Transformar la desesperanza en esperanza, la apatía en ganas de hacer cosas.

Nada hay más importante que la fuerza de trabajo humana y debe ser repetido como un mantra por cada abusado, hasta transformarse en acción constante, en un muro indestructible.

Ir de lo individual a lo colectivo, convencer a cada uno que la victoria solo se obtiene unido a los otros.

 

Para hacer de la rebeldía una acción concreta, aquí van algunas ideas.

* Contacte con la CGT y demás organizaciones del CIUS, pídales material informativo e invite a un compañero de trabajo, un amigo, un familiar, o vaya solo hasta que logre convencer a otro, a cualquier lugar donde se concentren personas, (ferias, Metro, malls, otros)  distribuya y converse.

* Si está en un Sindicato invite a los dirigentes y a quienes están libres de turno. Pueden entregar propaganda a la entrada del lugar de trabajo,  ir a las Inspecciones del Trabajo, siempre habrá alguien a quien la información le ayude.

Se pueden apoyar haciendo un lienzo o una proclama en la que explican las razones de su rebeldía, como por ejemplo QUEREMOS PAGO DE LOCOMOCION POR DIA TRABAJADO.  

*En el horario de colación pueden resolver no ingerir los alimentos y realizar una asamblea, o bien golpear las cucharas o cubiertos contra las mesas. Todos sabrán que ese ruido es una forma de rebeldía y reclamo de mejores condiciones.

*Si son varios los sindicatos en una cuidad o región, hay que trabajar para unir a todas las directivas y socios liberados de turno, marchar hacia una oficina gubernamental, pararse en el frontis con un lienzo alusivo, banderas y entregar propaganda.

* Todas aquellas acciones que sean expresión del descontento pueden y deben realizarse, cuidando siempre hacer participes a los trabajadores.

Ya verá como un día “seremos miles, por todo Chile”. Que espera para intentarlo?

 

Si está solo y no tiene aún organización, vaya a las organizaciones del CIUS y converse con ellos. De seguro descubrirán como pasar de lo individual a lo colectivo.

 

Lo único que no puede hacer es seguir aguantando que lo frieguen. No importa la fecha ni el estado del tiempo. Usted puede y debe REBELARSE CONTRA EL SISTEMA este 5 de NOVIEMBRE DE 2015.

                                        

MANUEL AHUMADA LILLO

Presidente C.G.T. CHILE 

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