Algo para celebrar o para seguir esperando?.. (NO?)

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Scene of a demonstration from the film No in Pablo Larra_-n's film "No". Review, Film Review, 31MAR2013

En seguida del Miércoles 5 de Octubre del año 1988.., luego de haber vaciado en la urnas del plebiscito todos los ”No” que se me habían acumulado en mi cuerpo y en mi espíritu libertario y democrático -que entonces tenían 27 años menos de desilusiones y de desesperanzas y otros tantos más de inocente credulidad y de fervientes apegos a canticos de rebeldía , a arengas panfletarias y a Peñas de fogosos y compartidos designios combatientes; alineado con la fogosidad y con el regocijo del “éxtasis” de un pueblo excitado que saludaba el fin de un cautiverio y que abría avenidas de humano fervor para que por allí retornaran los épicos “héroes del exilio”, a cuyos píes(que entonces suponíamos fatigados y llagados de tanto errar) se postraba con especial y humilde devoción, con mística candidez, y en bullicioso homenaje a su patriótico “sacrificio”, con la convicción que les nacía de sus vísceras de que éstos arribaban del destierro para retomar los destinos de una Patria ensangrentada , para recuperar desde sus escombros la geografía humana y social desbastada por la barbarie militar ,y para retomar el mensaje del heroico Presidente póstumo y de la República acribillada…

….Entonces,y en seguida,

Un poco más tarde de esa noche de epifanías y de cantos de gloria, escuché a ese Pueblo que me invitaba a sentarme en éste mismo lugar(en donde fijé mi prologada residencia), en éste mismo paradero, asegurándome-con la típica simplicidad folklórica de nuestros ancestros- que por aquí pasaría el bus de la alegría que ya venía…(Que no me preocupara:”que ya venía..”)

Pues bien: me senté –con inocente santidad- a esperar; con la certeza de que siendo yo un ciudadano que había votado por el NO, consciente de que mi voto contribuía a condenar tantos años de oscuridades y de siniestras conspiraciones en contra de los seres humanos de pensamiento diverso, me propuse a mí mismo el compromiso de colaborar con la creencia del colectivo popular

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que, al igual que yo, había definido su conciencia en la dirección opuesta a la dictadura y que, al igual que yo, ponía sus nalgas sobre los aposentos de éste ilusionado paradero, esperando el

paso de “la alegría”. (Éramos parte de una multitud de nalgas que debían acomodarse sobre los inconfortable escaños de éstas recovas, pero el sacrifico era escaso ante el próximo arribo de la alegría que ya venía, que pronto debía llegar..)

Y así, sobre éste largo acecho, sobre el techo de ésta ilusionada espera se acumularon las hojas castigadas por Otoños trémulos y fatigados, fríos ponzoñosos de Inviernos interminables y el sudor hirviente de Veranos inclementes; colonias de palomas germinaban, en el intertanto(en silencioso desafío a nuestro obligado celibato), muchedumbres de renovadas especies. Mientras tanto, tratábamos de mantener despierta nuestra paciente y entusiasta, firme e insobornable convicción de que por ésta calle pasaría, que por aquí y pronto arribaría la alegría, porque así estaba determinado en las profecías y en los evangelios de los Apóstoles de la redención democrática..(Y nosotros éramos creyentes, súbditos de esa Fe)..

La fatiga de la espera o el cansancio de insomnios en noches de inquietud y hasta de callada incredulidad (que no estaba dispuesto a reconocer como atisbos de derrota) gatillaban mi curiosidad, y me llevaban a preguntarme por qué aquí, en éste paradero popular , nunca se detenían los buses que, sin embargo, atiborrados de importantes retornados, de conspicuos membrecistas de las cofradías políticas y de una multitud de parásitos oportunistas, de clérigos y civiles, colaboracionistas y no colaboracionistas con el régimen militar , pasaban y pasaban en entusiasta tránsito hacia La Moneda. Todo parecía indicar que sus rostros ya habían recibido el hálito y el beneplácito de la alegría que nosotros todavía esperábamos que llegara para trasladarnos hacia el país de la Democracia…..

¿Hay algo peor que el hastío? Sí, la deseperanza, la fatiga del espíritu al que se le ha destronado su buena fe y su ingenuidad, su casta pureza de creer, de confiar, de adherirse a una creencia

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y de tener que desistirse de la convicción y autodestruir el engranaje que activó el ritmo del reloj de su existencia –a veces, cuando ya no hay tiempo para remendarlo-.

..Viví ,bajo ese paradero de la ilusión, esperando que la alegría llegara, aguardando que ,tras los tiempos tormentosos, sobre el cielo de nuestra Patria se alzaran los arco iris de un nuevo Porvenir, que los Cónsules del Exilio fueran hombres reales y no soldados de cera, que la generosidad de los inocentes que les encendió inciensos de gloria y de admiración no les fuera profanada por el engaño corsario que escondían bajo el manto de promesas ,ocultando su instinto conservador, precario y mercenario y ante quienes hoy, los sobrevivientes de aquella larga espera, a la vera de la prometida frustrada alegría, éste pueblo ya no se puede postrar a su pies para admirarlos y proclamarlos como legionarios de la esperanza sino para condenarlos como “profetas del pasado”…

(P.D.:De ese, aquel paradero, solo restan reliquias, esqueletos, fallecidas credulidades y rayadas canciones panfletarias..y millares de palomares en cuyos nidos seguirán engendrándose aves de incierto destino.)

JORGE BLAS MORALES

OCTUBRE 2015/

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